INTEGRIDAD ECOLOGICA Y ECOSISTEMAS
CORRIENTES DE AGUA Y VERTIENTES (SISTEMA DEL RÍO ATIO)
Aclaración sobre los flujos hídricos para efectos del estudio
La geografía de la zona presenta una red de pequeñas vertientes, nacientes y cursos de agua distribuidos en diferentes direcciones. Para efectos del presente análisis socioambiental y cartográfico, el estudio se concentra principalmente en los cursos de agua que, de acuerdo con las observaciones realizadas y la información cartográfica utilizada como referencia, constituyen los principales ejes de drenaje identificados dentro del área de estudio.
La riqueza hídrica del territorio de Torreloma y de las zonas que tradicionalmente han formado parte de su entorno social y cultural se encuentra asociada a un relieve montañoso que orienta los flujos superficiales hacia sistemas hidrográficos diferenciados. En el área analizada se identifican dos direcciones principales de drenaje: una vertiente orientada hacia el sistema denominado localmente Río Atio y otra que discurre en sentido opuesto hacia el sistema del Río Ñauza.
- Vertiente principal: Red de las Cascadas Las Nubes — Río Atio
En el marco del presente estudio, esta red es identificada como uno de los principales ejes de drenaje observados dentro del área analizada.
Arteria Sur — Flujo local Torreloma:
Se identifica un curso de agua cuyo nacimiento se ubica aproximadamente a 2.200 msnm, en el sector de Torreloma. Su recorrido estimado es de aproximadamente 3,3 km hasta el sector de las Cascadas Las Nubes. A lo largo de su trayecto recibe aportes de diferentes nacientes y pequeños cursos de agua locales, constituyéndose en uno de los principales ejes de drenaje identificados en esta zona.
Arteria Norte — Flujo San Francisco:
Se identifica otro curso de agua cuyo nacimiento se ubica aproximadamente a 2.300 msnm, en la zona alta de San Francisco. Luego de un recorrido inicial aproximado de 500 metros, su trazado coincide con referencias territoriales utilizadas dentro del presente estudio.
A una distancia estimada de 2,3 km desde su origen, recibe el aporte de un curso procedente del sector del Cerro Negro. Aproximadamente 400 metros más adelante, incorpora un segundo flujo proveniente de la misma zona montañosa.
Confluencia y tramo denominado localmente Río Atio:
Después de un recorrido estimado de aproximadamente 3,8 km, la Arteria Norte se une con la Arteria Sur en el sector de las Cascadas Las Nubes.
A partir de esta confluencia, el cauce unificado continúa aproximadamente 2,8 km hasta encontrarse con una tercera corriente procedente del sector denominado Las Minas, ubicado hacia el noroeste.
Esta intersección se encuentra aproximadamente a 680 msnm. A partir de este punto, el curso es identificado en el ámbito local mediante la denominación de Río Atio, utilizada en el presente estudio como referencia descriptiva.
- Vertiente opuesta: Red del Río Ñauza
De manera complementaria, dentro del área de estudio se identifica un flujo hídrico que desciende en dirección opuesta al sistema anteriormente descrito.
Corriente La Envidia:
Se identifica un curso cuyo nacimiento se ubica aproximadamente a 1.100 msnm, en la elevación conocida localmente como La Envidia.
Trayecto y confluencia:
De acuerdo con el trazado cartográfico utilizado para este análisis, el curso presenta un recorrido estimado de aproximadamente 9 km antes de entregar sus aguas al sistema denominado localmente Río Ñauza.
Según la información utilizada como referencia, este sistema continúa posteriormente hacia el sistema del Río San Antonio, en el sector de Mathilde Esther.
- Continuidad fluvial y conexión con la cuenca del Río Guayas
De acuerdo con la información cartográfica utilizada como referencia para el presente análisis, la red hidrográfica estudiada se encuentra vinculada al sistema hidrográfico de la cuenca del Río Guayas.
Confluencia Atio–San Antonio:
En su recorrido hacia las zonas bajas de la provincia de Los Ríos, el curso identificado localmente como Río Atio se relaciona con el sistema del Río San Antonio, el cual recibe previamente el aporte del sistema del Río Ñauza.
En el área señalada en la cartografía, esta conexión se ubica aproximadamente a 6,8 km de la parroquia Febres Cordero y se relaciona con el tramo denominado localmente Río Las Juntas.
Río San Pablo:
El tramo identificado como Río Las Juntas continúa su recorrido hasta incorporarse al sistema del Río San Pablo.
Río Babahoyo:
A la altura de la ciudad de Babahoyo, el Río San Pablo se une con el Río Catarama, dando origen al sistema conocido como Río Babahoyo.
Río Guayas:
Posteriormente, en el sector de La Puntilla, en el cantón Samborondón, el Río Babahoyo converge con el Río Daule, formando el Río Guayas, cuyo sistema fluvial continúa hacia el Golfo de Guayaquil y posteriormente hacia el océano Pacífico.

Nota sobre las denominaciones utilizadas
Las denominaciones Arteria Sur, Arteria Norte, Corriente La Envidia y cualquier otra denominación de cursos de agua, sectores o microcuencas que no conste expresamente en la cartografía oficial del Instituto Geográfico Militar (IGM) se utilizan en este documento como referencias locales o identificadores técnicos establecidos exclusivamente para facilitar la descripción y representación cartográfica del presente análisis socioambiental.
El uso de estas denominaciones no pretende atribuirles carácter oficial ni modificar la toponimia reconocida por las instituciones competentes.
Alcance y carácter del estudio
El presente documento constituye un análisis socioambiental y cartográfico de carácter descriptivo y referencial, elaborado a partir de observaciones de campo, referencias locales, información geográfica disponible y herramientas de cartografía digital.
Las ubicaciones, distancias, altitudes, trazados y relaciones de confluencia indicadas en este documento tienen carácter aproximado o estimado y pueden presentar variaciones dependiendo de la escala cartográfica, la resolución de los datos utilizados, las condiciones del terreno y los métodos empleados para su identificación.
Este estudio no constituye una delimitación hidrográfica, territorial, predial o administrativa oficial, ni pretende sustituir estudios técnicos, levantamientos topográficos, certificaciones, delimitaciones o pronunciamientos emitidos por las instituciones competentes.
Las referencias territoriales, hidrológicas y culturales incluidas en el documento tienen como finalidad contribuir a la documentación y comprensión del patrimonio natural, ambiental, geográfico, social y cultural de Torreloma y de las zonas que tradicionalmente han formado parte de su entorno.
Cualquier interpretación oficial sobre la denominación, delimitación, clasificación o administración de los cursos de agua deberá ser contrastada con la cartografía y documentación vigente de las instituciones competentes.
BOSQUES
En la zona de Torreloma y su entorno (Tambopamba / San José del Tambo) alberga una gran cantidad de bosques debido a varios factores ecológicos y geográficos clave propios de los flancos externos de la cordillera occidental de los Andes.



Conectividad de microcuencas: La configuración del relieve crea corredores naturales donde la vegetación se densifica de manera natural.
Gradiente altitudinal y humedad: Al ubicarse en la transición hacia la costa, la zona recibe el impacto directo de las masas de humedad que ascienden desde el subtrópico, generando neblinas constantes y precipitaciones que favorecen el desarrollo de bosques densos y siempreverdes.
Los bosques representan el 21,75% del territorio, históricamente asociado a Torreloma, incluyendo las comunidades que tradicionalmente han formado parte de su entorno social y cultural (La Envidia, San Francisco de Torreloma y Torreloma), unas 476 hectáreas de las aproximadamente 2189 hectáreas que comprende el territorio.
Cantidad total de bosques de TORRELOMA por cada zona.

En la zona baja: La Envidia conserva el 60% de los bosques totales, unas 285 hectáreas que forman el núcleo principal con mayor densidad. De esta superficie, el 20% es decir (57 hectáreas) corresponde a bosques de ribera, (formaciones vegetales frondosas que crecen a lo largo de quebradas húmedas, ríos, esteros, y cuerpos de agua).
En la parte alta: San Francisco tiene el 25% de los bosques totales, unas 119 hectáreas de las cuales, 50 hectáreas pertenecen a bosques de Riviera.
La zona media: Torreloma concentra el 15% del área total de bosques, lo que equivale a unas 71 hectáreas. De esta superficie, 4 hectáreas pertenecen a bosques de reforestación y un 56% (40 hectáreas) está compuesto por bosques de ribera que como ya sabemos corresponde a , formaciones vegetales frondosas que crecen a lo largo de quebradas húmedas, ríos, esteros, y cuerpos de agua.
Torreloma y San Francisco son las zona que cuenta con bosques sembrados o de reforestación siendo Torreloma quien contiene una mayor área reforestada.

DIVERSIDAD ARBOREA DE LA ZONA
En Torreloma la variedad de plantas es grandiosa, el paisaje deslumbra por su fascinante diversidad arbórea, un refugio donde conviven especies que actúan como pilares ecológicos para la regeneración del entorno. Su territorio alberga una valiosa mezcla de árboles nativos y favorables para la biodiversidad.
Una especie que especialmente destaca es el aliso, un árbol sencillamente excepcional para este ámbito ecológico.

Un punto clave y una excelente estrategia de conservación es elegir especies cuyas características físicas o propiedades maderables disuaden la explotación comercial, y de esta manera se elimina de raíz el principal motor de deforestación y presión humana y al no tener atractivo para la industria maderera, los ejemplares crecen y completan su ciclo de vida natural, permitiéndoles cumplir plenamente su función .
RIQUEZA PRODUCTIVA DE TORRELOMA
La comunidad de Torreloma cuenta con un clima excepcional que favorece la producción de una gran diversidad de cultivos durante todo el año. Desde hace muchos años, la agricultura constituye la principal fuente de ingresos para sus habitantes, siendo el maíz, los diferentes tipos de fréjol y la mora algunos de los productos más representativos.
Además de estos cultivos, en Torreloma se producen una amplia variedad de frutas, hortalizas y otros productos agrícolas, entre los que destacan manzanas, claudias, duraznos, calabazas, caña de azúcar, papa china, zambo, morocho, chayotes, taxo, granadilla, naranjilla, babaco, chamburos, aguacates y diversas hortalizas. Asimismo, se cultivan diferentes variedades de fréjol, lo que refleja la riqueza agrícola y la fertilidad de sus tierras.






Curiosidad

El Carron (Saurauia madrensis) es una especie de planta tropical perteneciente a la familia Actinidiaceae (la misma del kiwi). No es muy conocida a nivel general, pero tiene interés botánico, especialmente en regiones montañosas de América Latina.
Es muy importante para la fauna. Atrae aves y pequeños mamíferos que comen el fruto y dispersan las semillas.

Bomarea pardina es una planta trepadora de los Andes que produce flores colgantes llamativas, generalmente rosadas o rojizas con manchas oscuras.
Crece en bosques húmedos y zonas montañosas, y se destaca por su valor ornamental y su forma de enredadera.

Descripción general
- Color: Verde intenso o verde claro, lo que le ayuda a camuflarse entre las hojas.
- Cuerpo: Alargado y segmentado.
- Espinas: Presenta espinas o “pelos” rígidos que pueden ser simples o ramificados. En algunas especies pueden ser urticantes (causan irritación).
- Tamaño: Varía según la especie, pero suelen medir entre 2 y 6 cm antes de convertirse en pupa.
- Movimiento: Lento, se desplaza comiendo hojas de plantas.

Conocida como fantasma ruborizado, es una mariposa tropical de apariencia delicada y casi transparente.
Tiene alas traslúcidas con tonos rosados o marrones suaves, lo que le da un aspecto muy ligero y “fantasmal”. Vive en bosques húmedos de América del Sur y suele volar lentamente entre la vegetación baja.
Se alimenta principalmente de frutas en descomposición y se camufla muy bien gracias a la transparencia de sus alas.

Coprinellus disseminatus tiene una gran importancia ecológica porque actúa como un descomponedor natural en bosques y zonas húmedas.
Sus principales funciones son:
- Descomposición de madera y hojas: transforma materia orgánica muerta en nutrientes reutilizables.
- Reciclaje de nutrientes: devuelve minerales y compuestos al suelo, ayudando al crecimiento de plantas.
- Formación de suelo fértil: contribuye al equilibrio y salud del ecosistema forestal.
- Alimento para microorganismos e insectos: participa en la cadena alimenticia.
- Indicador de humedad y materia orgánica: suele aparecer en ambientes sanos y ricos en desechos vegetales.
Sin hongos como este, los bosques acumularían grandes cantidades de madera y hojas muertas, y el reciclaje natural sería mucho más lento.

El abejorro negro de madera (Xylocopa) cumple funciones muy importantes en el ecosistema:
- Polinización: ayuda a reproducir muchas plantas silvestres y cultivos al transportar polen entre flores.
- Mantenimiento de la biodiversidad: favorece la producción de frutos y semillas que alimentan aves y otros animales.
- Polinizador especializado: algunas flores grandes o profundas dependen de abejorros fuertes como este para ser polinizadas.
- Reciclaje natural: al perforar madera vieja o seca, contribuye lentamente a la descomposición de materia vegetal.
Aunque a veces perfora madera de construcciones, normalmente prefiere troncos secos y rara vez causa daños graves. En general, es un insecto beneficioso para la naturaleza.

La Palma de cera cumple un papel fundamental en los ecosistemas andinos.
Importancia ecológica:
- Refugio y alimento para fauna: muchas aves, insectos y mamíferos usan sus frutos y troncos como alimento y hábitat.
- Protección del agua y suelo: ayuda a conservar la humedad y reduce la erosión en montañas y bosques nublados.
- Captura de carbono: almacena carbono y contribuye a regular el clima.
- Mantenimiento de bosques andinos: forma parte de ecosistemas de alta montaña muy biodiversos.
- Relación con especies amenazadas: algunas aves dependen de ella, como el Loro orejiamarillo.
Además, la palma de cera es considerada una de las palmeras más altas del mundo y tiene gran valor ecológico y cultural en los Andes

Somos afortunados de estar rodeados por ríos que llenan de vida nuestro paisaje. Sus aguas atraviesan montañas, campos y alimentan la naturaleza, refrescan el ambiente y hacen de este lugar un rincón privilegiado. Porque tener ríos cerca es algo tan valioso y esencial, que a veces parece obvio olvidarlo.

En Torreloma quienes ayudan a mantener viva la naturaleza y la biodiversidad, son los arboles, muchos en bosques endémicos y muchos otros arboles sembrados por pobladores. Estos nos dan sombra, producen oxígeno, conservan el agua y sirven de refugio y alimento para aves, insectos y muchos otros animales. Gracias a ellos, el paisaje se mantiene fresco, verde y lleno de vida. A inicios de este siglo la comunidad a experimentado un notable crecimiento en la siembra de arboles, llegando a

- Siembra y cosecha de agua: Al funcionar como un paraguas gigante, su copa canaliza la lluvia y la neblina directamente hacia su base. Esto evita que el agua se evapore en el aire y la dirige directo al suelo para que se filtre.
- Protección del suelo: Sus enormes hojas amortiguan el impacto de las gotas de lluvia fuertes. Al frenar el golpe del agua, evitan la erosión de la tierra en las pendientes de los bosques y permiten que el suelo absorba el líquido lentamente.
- Regulación de la humedad ambiental: A través del goteo constante (gutación) y la transpiración, la planta devuelve agua limpia al ambiente. Esto crea un microclima húmedo a su alrededor que ayuda a que otras plantas más pequeñas sobrevivan.
- Esponjas naturales: Almacenan grandes volúmenes de agua en sus tallos y raíces. En temporadas de menos lluvia, esa reserva ayuda a mantener la tierra húmeda a su alrededor, actuando como un pequeño reservorio natural para el ecosistema.

